En este proyecto, realizamos la transformación completa de un suelo desde cero, aplicando un sistema de resina epoxi reforzado con malla para garantizar durabilidad y resistencia.
El proceso siguió las siguientes fases:
Diamantado: Se llevó a cabo un tratamiento mecánico para abrir el poro del hormigón y eliminar impurezas, asegurando una base limpia y preparada para la aplicación del sistema.
Pulido: Se refinó la superficie para obtener una base homogénea y adecuada para la aplicación posterior de capas.
Imprimación: Se aplicó una capa de imprimación epoxi que garantiza una máxima adherencia entre el soporte y las siguientes capas del sistema.
Enmallado: Se instaló una malla de fibra de vidrio como refuerzo estructural, con el objetivo de evitar fisuras y mejorar la resistencia mecánica del pavimento.
Alisado y fondo epoxi: Se aplicó un mortero nivelador y fijador para cubrir la malla y crear una superficie completamente uniforme y consolidada.
Acabado final: Se ejecutó la capa final de resina epoxi, proporcionando un pavimento continuo, resistente y adaptado estéticamente a las necesidades del cliente.
Resultado: Un pavimento altamente duradero, de fácil mantenimiento y perfectamente adaptado al uso previsto del espacio.








